Ana G. Ramos: «La poesía moderna se enfrenta a su propia irrelevancia»

En el panorama literario cubano, Ana G. Ramos (Holguín, Cuba, 1991), poeta, emprendedora y miembro del proyecto KTP-3 de reciclaje cultural, emerge como una voz disruptiva que desafía las convenciones de la poesía. Con su libro Reconstrucción de matrices progresivas, publicado por Editorial Casa Vacía (2025), Ramos explora un universo donde el lenguaje se entreteje con elementos de la ciencia, la tecnología y la psicología, cuestionando la relevancia misma del arte poético en un mundo saturado de racionalidad y banalidad. En esta entrevista, la autora desarma con crudeza y precisión las ilusiones de la creación literaria, revelando su visión de la poesía como un glitch en el sistema, un refugio ilusorio o una herramienta open source para confrontar la futilidad humana, mientras hace jabones artesanales en Habana del Este y publica textos que irrumpen como averías en la matriz del discurso cotidiano.

 

1- ¿Reconstrucción de matrices progresivas es un intento de demostrar que la poesía es una especie de avería en el sistema de la razón, un glitch elegante en la matriz del lenguaje, la prueba de que el “sujeto no instruido” siempre arruina el experimento?

La idea de que la poesía actúa como avería en el sistema de la razón es tan sofocante como grata y merece escandaloso trozo de mármol, pero Reconstrucción de matrices progresivas  no dice nada, no pretende averiar alguna cosa. Es una especie de resultado de trances escriturales. Lavé mis manos en esa ruina que es creernos importantes.

 

2- El “idioma” de este libro es un catálogo de lenguajes prestados: ingeniería, psicología, informática… una lengua desinfectada, casi inhumana. ¿Es este saqueo de vocabularios técnicos una admisión de que la lírica tradicional ha muerto de agotamiento, y que al poeta moderno solo le queda hurgar en los manuales de instrucciones, como un mendigo en la basura de la ciencia, para encontrar algo que decir?

¡No! No hay nada nuevo que decir, la poesía moderna se enfrenta a su propia irrelevancia y espero que se muera pronto: la muerte es su liberación.

 

3- En la sección “blogspot.com” nos presenta a “Jo”, un operario que escribe poemas con “semen de verracos élite”, padece del túnel metacarpiano y cuya muerte es apenas un evento lógico. ¿Es Jo una parodia del autor, un mártir de la futilidad del acto creativo? O peor aún, ¿es el hombre contemporáneo, un simple “operador de máquina simple»” que optimiza sus propias “estructuras de autocontrol” hasta que su cuerpo se atrofia y desaparece?

Jo, en su esencia, se rige como reflejo distorsionado del autor [que no soy yo, sino una masa amorfa de palabras]. Es un tipo duro que usa corsé y pretende, sin éxito, convertir el acto de la creación en algo útil.

 

4- El libro yuxtapone la asepsia de los “errores en tiempos de cumplimiento” con la brutalidad de un “pequeño golpe en el pescoço” o la imagen de “trozos en guillotina”. Esta violencia que irrumpe en medio de la lógica, ¿es un recordatorio de que, bajo toda estructura, por más sofisticada que sea, subyace la barbarie? ¿La poesía es ese lugar donde se registra el cortocircuito entre el sistema y el grito?

Sí, la poesía es ese espacio privilegiado donde se puede explorar la fractura entre lo que se espera y lo que realmente es, documenta el conflicto [the same flash same sound]. Cuando se trata de poesía hay que hacer penetrar por intersticios la buena palabra para que emisión de textos base no constituya síntoma de enfermedad. Con sensación de plenitud abdominal y nada que decir la poesía debe morir para quedarse.

 

5- Tu libro está enmarcado por las “Noticias Globales” y las “Noticias Locales”, como si quisieras organizar el caos. Y, sin embargo, citas a Cocteau al inicio, sugiriendo que lo “maravilloso” aparece en “puntos sin importancia”. ¿Debemos entender, entonces, que el único escape a la banalidad universal de las noticias es la “pequeña coincidencia” de un poema? ¿Una insignificancia que nos consuela de otra insignificancia mayor?

El consuelo que ofrece a algunos la poesía es simplemente una forma de encontrar la insignificancia de su existencia. La poesía es un refugio ilusorio. Hay quienes besan hojas al caer y quienes pulen engranajes, desde el punto de vista práctico se espera que haya para todos.

 

6- En uno de tus poemas, afirmas que es posible modificar el hecho de que “los individuos se dividen en superiores e inferiores”. Una afirmación audaz, casi optimista. ¿Es la poesía esa “herramienta open source” con la que se intenta realizar dicha modificación, o es simplemente el espacio donde se certifica, con una desoladora precisión, la imposibilidad de lograrlo?

Mi poesía es de código abierto, accesible al público/lector, quienes pueden modificarla o distribuirla libremente. El usuario/lector puede ver como está construido el software: esa y únicamente esa es mi intención.

 

7- Toda obra es, en última instancia, un diagnóstico. ¿Cuál es el de Reconstrucción de matrices progresivas?

Difícil es admitir el derecho legítimo de no tener autoridad sobre las palabras.

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