Paul Morand y el libro cubano
La literatura cubana persiste donde el libro encuentra todavía lectores, catálogos, riesgos y hospitalidad editorial.
La literatura cubana persiste donde el libro encuentra todavía lectores, catálogos, riesgos y hospitalidad editorial.
Leemos no para recordar, sino para sentir y quedar suspendidos en esa prueba íntima de que alguien todavía respira.
Del viaje con libros, sobre todo cuando éstos son como piezas de la vida de un escritor, capítulos de una biografía a los que solo uno da importancia.
Un canto melancólico a la ausencia de libros en español en Estados Unidos, los depósitos de usados y la pérdida de palabras en colisiones bilingües.
La biblioteca imposible: memorias de una fiebre de lecturas en Santiago de Chile.
La biblioteca es un refugio de deseos insatisfechos, lecturas renovadas y pérdidas por exilio, entrelazando ambición lectora, vanidad escritora y fragilidad cultural.
Se vende casa en Ohio decorada con 7,000 libros, como una oda a la apariencia sobre la lectura.
Newcastle nació como un acto de resistencia y se ha convertido en el proyecto personal de su editor, Javier Castro Flórez, un apasionado lector que busca compartir la felicidad que encuentra en los libros.
La biblioteca, ese laberinto de conocimiento y placer estético, refleja la curiosidad insaciable y el orden caótico de una vida dedicada a la lectura.
La colección de libros es una práctica íntima y simbólica que, al valorar cada libro como un objeto único con su propia biografía material, convierte la biblioteca en una autobiografía sensorial del coleccionista.