Pollo o pasta

Mi creatividad depende en gran medida de mi sentido de responsabilidad profesional; es decir, soy más creativo cuando tengo mucho trabajo por hacer. Y con trabajo no me refiero al creativo, sino al que paga las cuentas y pone comida en la mesa. El estrés de completar esas tareas de manera satisfactoria produce el combustible del que se alimenta mi creatividad.

Acabo de pasar dos semanas en el sur de Francia expuesto al talento de grandes pintores: Miró, Matisse, Picasso y Cocteau. Llevaba un cuaderno y un par de buenos bolígrafos, y todo lo que logré producir fue una porquería. Al dibujar, sentía la mano pesada, forzada, y lo que salía era el resultado inevitable de esa pesadez.

Sin embargo, en otros momentos he estado en reuniones de trabajo donde he alcanzado a dibujar figuras logradas que expresan ese sentido de simplicidad y precisión que siempre busco, no solo en mis dibujos sino también en mi escritura. A veces, en medio de una mañana agitada en la oficina, cuando tengo muy poco tiempo para dedicarle a los asuntos creativos, me he sorprendido deteniéndome en lo que sea que esté haciendo para dibujar o escribir algo que, generalmente, tiene valor —al menos a mis ojos—.

Lo interesante es que no es tiempo perdido: después de esos arranques de creatividad vuelvo al trabajo más concentrado en la tarea que tengo entre manos. Si había algo que me costaba resolver, la solución aparece entonces mágicamente frente a mí.

Escribo estas notas en el avión de regreso a Estados Unidos usando Notes, que es como hago la mayoría de mis borradores estos días. Leí recientemente que Steven Spielberg escribió su última película con esta misma aplicación. Todavía no la he visto, pero en el vuelo vimos otra película de mala trama y buen título: Buena suerte, diviértete, no te mueras.

Mientras escribo estas líneas, las azafatas distribuyen las comidas y repiten sin cesar las dos opciones disponibles: ¿Pollo o pasta? Por alguna razón que ya no debería sorprenderme, siento el impulso de escribir un cuento con ese título.

Aún no sé de qué tratará. Supongo que tendré que esperar a que el estrés del trabajo me guíe cuando regrese a la oficina mañana. Siempre lo hace.

 


Imagen: Ernesto G.

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