Cuestionario Jonathan Edax: Leonardo Valencia

¿Cuál fue el libro que destruyó tu inocencia literaria y te dejó emocionalmente disponible solo para personajes ficticios?

La vida breve de Juan Carlos Onetti.

¿Qué autor/a te gustaría besar o abrazar y luego golpear con una edición de 800 páginas por arruinarte emocionalmente?

Louis-Ferdinand Céline.

¿Cuál es el libro que dices que «te marcó», pero en realidad solo lo leíste por presión estética?

Ninguno.

¿Qué personaje literario querrías como pareja, aunque sabes que terminarías llorando en una librería con jazz de fondo?

Natasha Rostova, de Guerra y Paz.

¿Qué libro consideras «un clásico necesario» pero solo porque te da ansiedad admitir que te aburrió como misa en latín?

Ulises, de Joyce.

¿Cuál es tu lectura secreta de vergüenza?

Ninguna.

¿Qué autor moderno te resulta tan brillante que lo detestas como se detesta un/a ex?

Roberto Calasso.

¿En qué momento de tu vida descubriste que subrayar frases no significa que las entiendas?

Desde siempre. Las subrayo para volver varias veces y ver si llego a entenderlas algún día.

¿Cuál es la palabra más pretenciosa que has usado para hablar de un libro y así sonar más intelectual?

«Dispositivo». Pero la peor es «sensorium», que no uso nunca.

¿Qué edición de un libro compraste solo porque tenía cantos dorados y parecía un objeto de brujería victoriana?

Moby Dick en la edición inglesa de Chiltern.

¿Qué personaje literario usarías para que le diga verdades a tu ego?

John Sheddan, en El pasajero de Cormac McCarthy

¿Qué libro te obligaron a leer en la escuela y ahora finges que amas por trauma y costumbre?

Ninguno. Quizá el Álgebra de Baldor. Pero ni finjo ni amo. Solo quedó el trauma. Veo la ilustración de Al-Juarismi con turbante en la portada y tiemblo al recordar los ejercicios matemáticos.

¿Qué librería física es tu ruina financiera y tu capilla emocional?

Cualquier librería, pero en especial las que tengan ediciones de Adelphi, Acantilado, y sobre todo La Pléiade de Gallimard.

¿Cuál fue la última frase literaria que te hizo decir: «maldito genio»?

Saramago en El año de la muerte de Ricardo Reis, cuando el narrador dice: «Sobre la desnudez de la fantasía el manto diáfano de la verdad». Trastoca una frase de Eça de Queiroz.

¿Has tenido una relación que terminó por diferencias librescas irreconciliables?

No. Más bien, las diferencias las propician. Siempre me hacen ver algo que no supe descubrir, que pasé por alto o malinterpreté. Que una mujer me corrija una cita es lo más sensual que hay.

¿Cuál es tu lugar favorito para leer como si fueras un personaje de Murakami? ¿Café hípster, ventana lluviosa, cama existencialista? ¿Algún otro?

Tren de alta velocidad.

¿Cuál es el libro que usas para impresionar a gente culta y que jamás has terminado?

Finnegans Wake de Joyce. No he pasado de la página 16, cuando Jute pregunta «¿Eres ordo?» y Mutt responde «Hardveces».

¿A qué personaje literario le confiarías tu diario?

A Natasha Rostova, siempre la de Guerra y Paz.

¿Qué autor muerto invitarías a tu funeral solo para que lea algo devastador y elegante sobre tu mediocridad redimida por el amor a los libros?

A Miklós Szentkuthy. Le pediría mi oración fúnebre, si el Universo permitiera lujos imposibles. Luego que pongan en loop Purple Rain de Prince.

¿Cuál fue la peor traición literaria que sufriste? ¿Un mal final, una adaptación atroz, o que tu autor favorito profesara una ideología incompatible con tus principios?

Louis-Ferdinand Céline escribiendo Bagatelas para una masacre.

¿Cuál es el insulto más refinado que has pensado hacia alguien que dice “no me gusta leer”?

 «No te falta razón».

Tienes una pila de libros por leer tan alta que si se cae podría matarte. Aun así, ¿cuál(es) compraste ayer?

El año de la muerte de Ricardo Reis, de José Saramago, y Poemas selectos de Joseph Brodsky. en la traducción de Ernesto Hernández Busto.

¿Qué libro «profundo» te pareció un fraude elegante lleno de humo, citas sueltas y pseudomística de librería hípster?

Dune, de Frank Herbert.

¿Cuál fue la última vez que leíste algo tan hermoso que reveló algo de ti mismo y quisiste arrancarte los ojos como Edipo?

La navidad de 2024 que terminé de leer El pasajero y Stella Maris de Cormac McCarthy.

¿Cuál es tu edición de “libro fetiche”, esa que no prestas, aunque la otra persona te prometa su alma?

Mi vieja edición subrayada en Alianza Tres de La muerte de Virgilio, de Hermann Broch.

¿Qué autor invocarías en una sesión espiritista para preguntarle por qué te dejó con ese final?

Kafka por el final de El castillo.

¿Cuál es tu ritual de lectura secreto que te hace sentir que el mundo tiene sentido, aunque sea por diez páginas?

Me basta con releer una sola página de Borges, Lezama Lima o Clarice Lispector.

¿Qué frase literaria usas para justificar tu adicción a leer en lugar de resolver tus problemas reales?

Ninguna. Que los problemas reales se justifiquen.

¿Qué libro quema lentamente tu conciencia porque nunca lo terminaste y aun así opinas de él como si fueras crítico del Paris Review?

La broma infinita, de Foster Wallace

Si fueras un libro olvidado en una estantería polvorienta, ¿qué frase pondrías en tu contratapa para que alguien, por fin, te elija?

Di que no, que jamás, que nunca.

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